Mi historia

miércoles 3 de febrero de 2010

Vampiros en el mundo. El Alp-Alemania y Austria


Aunque Alemania es una país industrializado, fué una tierra llena de misterios, envuelta por bosques, montañas y lagos. Su folklor representaba temor.


El vampiro germano-austraco era una figura confusa y contradictorias. Muchas ramas del folklor se fundieron en una entidad conocida como Alp.


En regiones Alemanas, era un ser vivo, en otras y en Austria era el espíritu de un difunto llevado por un impulso maléfico. En algunas zonas se representaba como una anciano de baja estatura y en otras, era un poderoso mago que se transformaba y merodeaba en forma de gato o ave. En otras zonas, sus ataques eran de naruraleza sexual, saltaba sobre las mujeres mientras dormían. En otros casos se creía que adoptaba forma de perro negro, monstruoso y lascivo.


Cuando una persona viva se convertía en un alp se culpaba a la madre, quizás hubiera cometido algún pecado durante el embarazo, o sí no se hubieran tomado las medidas necesarias durante el alumbramiento, o también; si a la madre le daba miedo un animal salvaje. Un niño que nacía con una membrana delgada sobre la cara, podía convertirse en vampiro o el vello en la palma de su mano, indicaba futuro vampirismo.


El alp podía manipular la voluntad de los individuos cuando estaban dormidos, les producia pesadillas que los aterrorizaban. Podía crear periodos de sonambulismo, ataques y convulsiones.


El alp tenía gusto por la sangre, la leche de mujeres a las que les succionaba loos senos cuando estaban dormidas.


En algunas zonas de los Alpes se usaba el nombre de Schrattl; que era una especie de vampiro violento y despiadado que atacaba a seres humanos y animales. No se consideraba un ser vivo sino "comemortajas", o sea, cadáveres con una forma de vida repugnante.


Para protegerse de un alp, en zonas de Austria se decía que se alejaban con sólo ver un crucifijo u otra reliquía sagrada. Así mismo, el espolvorear sal en el umbral de la puerta de una casa evitaria que entrara.


Si una comunidad era atacada por un alp y era el espíritu de un muerto, el cuerpo debía exhumarse y quemarse publicamente como única forma de destruirlo. Si era un ser vivo, debía encontrarse a esa persona y extraerle sangre para asi terminar con sus poderes malignos.


Vampiros.Seducción, muerte y eternidad.

Dr. Bob Curran.

jueves 28 de enero de 2010

El Giaour -Lord Byron-


Pero antes, sobre la tierra, como vampiro enviado,

tu cadáver del sepulcro será exiliádo;

entonces, lívido, vagarás por el que fuera tu hogar,

y la sangre de los tuyos has de arrancar;

allí, de tu hija, hermana y esposa,

a media noche, la fuente de la vida secarás.

Aunque abomines aquel banquete, debes, forzosamente,

nutrir tu lívido cadáver andante,

tus víctimas, antes de expirar,

en el demonio a su señor verán,

maldiciéndote, maldiciéndose;

tus flores marchitándose están en el tallo.

Pero una que por tu crimen ha de caer,

la más joven, entre todas, la más amada,

llamándote padre, te bendecirá:

¡esta palabra envolverá en llamas tu corazón!

Pero debes concluir tu obra y observar

en sus mejillas el último color;

de sus ojos el destello final,

y su vidriosa mirada debes ver

helarse sobre el azul sin vida;

con ímpias manos desharas luego

las trenzas de su dorado cabello,

que fueron bucles por ti acariciados

y con promesas de tierno amor despeinados;

¡pero ahora tu lo arrebatas,

monumento a tu agonía!

Con tu propia y mejor sangre chorrearán

tus rechinantes dientes y malicientos labios;

luego, a tu lóbrega tumba caminarás,

ve, y con demonios y espíritus delira,

hasta que de horror estremecidos, huyan

de un espectro más abominable que ellos.


Lord Byron.


martes 19 de enero de 2010

Tourniquet -Evanescence-

miércoles 13 de enero de 2010

Los Vampiros y el Cine II


En 1913 Robert G. Vignola dirige The Vampire en la que aparecen varias vampiras seductoras. Esta película deriva de un poema títulado The Vampire escrito por Rudyard Kipling, quien a su vez se inspiró en un cuadro de Philip Burne Jones. Los versos del poema de Kipling fueron utilizados como título de la película A fool there was.


El Vampiro. (i897)


Un idiota había que rezaba

(igual que tu y yo)

a un trapo y a un hueso y a un mechón de pelo

(le llamabamos la mujer despreocupada)

pero el idiota le llamaba su mujer perfecta

(igual que tu y yo)


Oh, los años perdidos, las lágrimas perdidas

y el trabajo de nuestra cabeza y mano

pertenece a la mujer que no sabía

(ahora sabemos que nunca podía saber)

y no comprendiamos.


Un idiota había que sus bienes gastaba

(igual que tu y yo)

honor, fé, una tentativa segura

(y no sólo era eso lo que la señora quería decir)

pero un idiota debe seguir su instinto natural

(igual que tu y yo)


Oh, el trabajo perdido, los tesoros perdidos

y las mejores cosas planeadas

pertenecen a la mujer que no sabía por qué

(ahora sabemos que no sabía nunca por qué)

y no comprendiamos.


El idiota reducido fué a su pellejo idiota

(igual que tu y yo)

lo que puede ella haber visto

que le dejó de lado-

(pero no recuerda nadie cuando la dama lo intentó)

así algunos de ellos vivieron, la mayoría han muerto

(igual que tu y yo)


Y no es la verguenza ni la culpa

que hiere como un tizón al rojo-

se llega a saber que ella nunca supo por qué

(viendo, al fin, que no pudo nunca saber por qué)

y nunca pudimos comprender.


Rudyard Kipling


Versión de Luis Cremades



miércoles 6 de enero de 2010

Vampiros y la Literatura VII


Charles Nodier precursor del romanticismo escribió una secuela no autorizada de la historia titulada Lord Ruthween ou les vampires en 1820, esta versión tuvo gran popularidad en gran parte de Europa. El vivió durante mucho tiempo en lo que es la actual Eslovenia, donde conoció varias leyendas. A su regreso a París se ocupó de difundirlas en un pequeño volumen titulado Infernalia en 1822.


En Francia en 1827 Prosper Merimme publica La Guzla, un libro de leyendas con un capitulo dedicado al vampirismo. Alexandre Dumas en 1849 publica La dama pálida. En 1865 Paul Féval publica La vampira, obra en la cual una extrña mujer se desdobla para disimular su vampirismo. En 1876 Guy de Maupassant escribe El horna cuya historia se ambienta con la presentación de un caso clínico, que en la incipiente ciencia psiquiátrica del siglo XIX, comienza a ser considerado como un síntoma de perturbación mental.


En Estados Unidos el relato más antiguo es Berenice de Edgar Allan Poe en 1835. Francis Marion Crawford utiliza el tema de la novia difunta vinculando al vampiro con la idea de una sustancia maldita, inapresible y sin contornos.


El primer autor irlandés que contribuye al género es Charles Maturin que publica Melmoth el errabundo, que no es un vampiro tradicional sino más bien un ser inmortal angustiado por la carga de los años.


También destaca Joseph Sheridan Le Fanu, autor de relatos sobrenaturales y en especial su novela Carmilla aparecida entre 1871, un relato cargado de fascinación erotico lésbica que motivaria sucesivas adaptaciones cinematográficas en el siglo XX. El relato de Carmilla recoge la experiencia de una jóven aristócrata que es seducida paulatinamente por una mujer vampiro que bebe lentamente la sangre de sus víctimas hasta matarlas. El tono erótico contiene una carga sexual muy sutil, mostrando que la no muerta esta encadenada a su pasión prohibida de la misma forma que al deseo de sangre. El relato, aparte de estar ambientado como un testimonio personal de la protagonista, posee varios elementos extraídos del folklore popular, como los amuletos contra vampiros, el horario nocturno o la estaca utilizada para acabar con su vida. Una novedad introducida en el relato y que en ocasiones será utilizada en el género cinematográfico es que Carmilla esta obligada a utilizar su nombre con todas sus letras, aunque tenga que cambiarlo para ocultar su identidad: Carmilla-Mircalla-Millarca.

martes 29 de diciembre de 2009

La Dama Pálida XVIII

...

-No -me respondió- pero en tal duelo, querida Edvige, la lucha, no la herida, mata. He luchado con la muerte, y a ella pertenezco.

-Amigo, amigo -exclamé- aléjate de aquí y acaso vuelvas a la vida.

-No, ésta es mi tumba, Edvige, pero no perdamos tiempo; toma un poco de esta tierra impregnada de su sangre y aplicala a la mordedura que te hizo; es el único medio que puede preservarte en el porvenir de su horrendo amor.

Obedecí temblando. Me incliné para recoger aquella tierra sanguinosa, y al doblarme ví el cadáver clavado al suelo: la espada bendita le atravesaba el corazón, y una sangre obscura le brotaba abundante de la herida, como si hubiera muerto en aquel momento.

Amasé un poco de tierra con la sangre, y apliqué a mi herida el espantoso talismán.

-Ahora, mi adorada Edvige -dijo Gregoriska con voz semiapagada- escucha bien mi último consejo. Abandona el país apenas te sea posible. Sólo la distancia es una seguridad para ti. El padre Basilio recibió hoy mi suprema voluntad y la cumplirá. ¡Edvige, un beso! ¡El último, el único beso! ¡Edvige, me muero!

Y asi diciendo, Gregoriska cayó junto al hermano.

En cualquier otra circunstancia, en medio de aquel cementerio, cerca de aquella tumba abierta, con aquellos dos cadáveres yaciendo uno junto al otro, hubiera enloquecido; pero como dije ya, Dios me había inspirado una fuerza igual a los acontecimientos, de los que él me hacía no sólo testigo sino también actriz. Mientras miraba a mi alrededor en busca de ayuda, vi abrise la puerta del monasterio y avanzar los monjes de a dos conducidos por el padre Basilio, llevando cirios ardientes y cantando las preces de difuntos. El padre Basilio había llegado hacía poco al convento, y previendo lo sucedido, se dirigía al cementerio con toda la congregación. Me encontró viva cerca de los dos muertos. Una última convulsión había retorcido el rostro de Kostaki; Gregoriska en cambio estaba tranquilo y casi sonriente. Fué sepultado como lo deseara él, junto al hermano, el cristiano junto al maldito. Smeranda, cuando tuvo noticia de la nueva desdicha, quiso verme, fue a buscarme al convento de Hango, y supo de mis labios cuanto había acontecido en aquella tremenda noche.

Le referí todos los detalles de la fantástica historia, pero ella me escuchó, como ya me escuchara Gregoriska, sin mostrar estupor ni espanto.

-Edvige -me contestó ella después de un instante de silencio- por muy extraño que sea lo que me has narrado, dijiste sólo la verdad. La estirpe de los Brankovan esta maldita hasta la tercera y cuarta generación, porque un Brankovan mató a un sacerdote. El término de la maldición ha llegado, pues tú, aunque esposa, eres virgen, y en mi se extingue el linaje. Si mi hijo te ha dejado en herencia un millón, tómalo. Después de mi muerte, salvo los píos legados que tengo la intención de hacer, recibirás el resto de mis bienes. Y ahora sigue el consejo de tu esposo. Vuelve lo más presto que puedas a aquellas tierras donde Dios no permite que se cumplan tan horrendos prodigios. No necesito de nadie para llorar conmigo a mis hijos. Mi dolor quiere soledad. Adiós, no me tengas ya en cuenta. Mi suerte futura me pertenece a mi sola y a Dios.

Y luego de besarme en la frente como de costumbre, me dejó y fue a encerrarse en el castillo de Brankovan.

Ocho días después partí para Francia. Como lo esperara Gregoriska, mis noches no fueron turbadas ya por el terrible fantasma. Se restableció mi salud, y de aquel suceso no me quedo otro recuerdo fuera de esa palidez mortal que suele acompañar hasta la tumba a toda humana creatura que haya sufrido el beso de un vampiro.

ALEJANDRO DUMAS

sábado 26 de diciembre de 2009

Venus -Theatre of Tragedy